Las ciudades inteligentes son el futuro ¿o no?

Una ciudad inteligente, la entenderíamos como un marco compuesto por Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) para desarrollar, implementar y promover prácticas de desarrollo sostenible para abordar los crecientes desafíos de la urbanización.

Estas ciudades inteligentes intentan mediante la tecnología, construcción sostenible y análisis de datos mejorar las necesidades básicas de los ciudadanos, empresas e instituciones. Se vuelve un entorno más sostenible, mejorando la comunicación, haciendo más eficiente el transporte y todo ello va englobado a una sostenibilidad ambiental para alcanzar la Eficiencia Energética.

Pero, ¿realmente estamos capacitados para adentrarnos en el mundo de las ciudades inteligentes? Contestar a la pregunta es complicado. Lo que está claro es que se prevé que en 2050 un 80% de la población mundial viva en ciudades y, por tanto, es más que necesario dar cabida a los problemas que esto pueda generar. Emisiones de CO2, tráfico automovilístico o abastecimiento energético, entre otros.

Las ciudades inteligentes cuentan con algunos subsistemas, por ejemplo:

  • Smart Girds: Son las redes inteligentes interconectadas que poseen una circulación bidireccional de datos entre el service center (centro de control) y el usuario.
  • Smart Buildings: Los edificios de la Smart City se convierten en inteligentes como modelo de eficiencia. Edificios domóticos que respetan el medio ambiente y que poseen sistemas de producción de energía integrados.
  • eMobility: implantación del vehículo eléctrico y los respectivos puestos de recarga públicos y privados.

 

  • Conceptos de las ciudades inteligentes

Dentro de estas ciudades podemos entender diferentes aspectos que las engloban:

  • Smart mobility: Hace referencia a crear redes de transporte sostenibles e interconectadas para facilitar la movilidad de las personas.
  • Smart enviroment: Es un concepto íntegramente relacionado con el medio ambiente y la reducción de la contaminación. Se busca crear un entorno inteligente mediante el uso de sensores que aporten la información necesaria, con la toma de datos correspondiente, con el fin de crear un entorno limpio, verde y con energías renovables.
  • Smart people: tiene que ver con la educación que se le va a otorgar a los ciudadanos en estas ciudades inteligentes. La intención es eliminar la brecha digital entre nativos digitales y personas mayores por medio de una formación en materias clave y en habilidades digitales.
  • Smart living: Las ciudades inteligentes se estima que mejoran la vida y satisfacción de los habitantes haciendo un uso responsable y eficiente de los recursos de los que dispone la ciudad. Aquí surge el concepto de edificación sostenible, que engloba tanto la seguridad, las comunicaciones, la automatización de procesos y el apoyo logístico, así como el desarrollo de nuevos servicios inteligentes destinados a salud.

En la revista ‘El economista’ plantean una serie de ventajas de vivir en estas ciudades: modelos inteligentes de tráfico y mayor oferta de transportes compartidos con desplazamientos más rápidos y menos contaminantes. Además, se puede contar con toda la información de cualquier servicio en el móvil que hace aumentar la comodidad y aprovechamiento de tiempo. Asimismo, se podría aprovechar mejor la planificación urbanística o utilizar energías renovables que permiten dirigirnos hacia una ciudad más limpia, saludable y ecológica.

Caso de Songdo

Hace unos años se estimaba que existiría una ciudad 100% inteligente. Se trataba de Songdo en Corea del Sur. Una ciudad que actualmente cuenta con 167.000 habitantes.

Pese a que se promocionó como una ciudad exenta de vehículos, la realidad es que no ha sido así. Bien es cierto que esta ciudad está completamente monitorizada y llena de sensores. El sistema es capaz de avisar a cada habitante cuándo debería salir para que no se provoquen atascos o si hay inconvenientes, que hagan la ruta más larga.

La realidad es que de los habitantes que se esperaban cuando se comenzó a construir esta ciudad, residen la mitad. Esto provoca falta de empresas, servicios e industrias.

Por su parte, Samsung Biologics y Celltrion han anunciado la inversión de oficinas y laboratorios ahí, en Songdo. Pero será en 2023 cuando se puedan ver estos edificios en la ciudad. La intención es convertir a Corea del Sur en líder en la industria biológica.

Como podemos observar, sobre el papel, la ciudad prometía ser una de las más inteligentes, llena de vida y de estructuras innovadoras que darían un paso firme hacia la digitalización; convirtiéndose en pionera de las Smart city. Sin embargo, no se está cumpliendo todo lo que se preveía.

Por otra parte, en nuestro país ya empezamos a ver algunas pinceladas de esta transformación digital. Cada vez es más evidente que la digitalización invade todos los aspectos de nuestros días.

En Barcelona está el distrito 22 que es una antigua zona industrial que se ha convertido en un barrio empresarial en el que se ponen en marcha soluciones inteligentes. En la actualidad funciona como un laboratorio experimental digital. Asimismo, existen iniciativas de gestión energética para edificios como contadores inteligentes, visualización de la energía o modelos dinámicos de pago. También una plataforma de datos urbanos de modelo open source, un sistema de control de tráfico con señales sincronizadas capaces de priorizar el paso de determinados vehículos.

En Sevilla, por ejemplo, se presentó un proyecto piloto de parking inteligente que se desarrollará en el Parque Científico y Tecnológico de la Cartuja y se basará en el control de afluencia con 21 cámaras de análisis de datos en tiempo real y cinco paneles de mensajería que darán información sobre el aparcamiento disponible.

Como vemos, estos son algunos de los ejemplos de ese avance hacia la digitalización en ciudades españolas.

Después de observar lo que está ocurriendo en Songdo y de analizar el pronostico que existe respecto a estas ciudades inteligentes, se me vienen a la cabeza algunas preguntas. ¿Consideráis que estamos preparados para sumergirnos en ellas? ¿creéis que son realmente el futuro? ¿estaremos en 2050 hablando de ciudades completamente inteligentes? ¿cómo afectará esto a nuestros hábitos?

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