Smart Toys: La nueva era de los juguetes

El término “Smart” llegó hace unos años a nuestras vidas para quedarse. Conocemos los Smart Watch, también los Smartphone y ya estamos presentes en los Smart Toys.

Cuando hablamos de que la tecnología ha irrumpido en todos los sectores, es así. Incluso en aquellos que pensaríamos que no lo iba a poder hacer. Todos conocemos los entretenimientos que teníamos de pequeños: puzzles, coches, muñecas, peluches… pero con la gran digitalización que vivimos hasta ellos han tenido que adaptarse. Han mutado hacia un nuevo mundo que hoy conocemos como juguetes conectados o ‘Smart Toys’. Estos son sorprendentes e innovadores y permiten una interacción mucho mayor con los pequeños.

Son capaces de preguntar y responder e incluso interaccionar con los más pequeños. Estos ‘juguetes inteligentes’ llevan insertada una tecnología sofisticada mediante la que puedes elegir las mejores respuestas y acciones en función de la Inteligencia Artificial (IA) que llevan implementada. Los Smart Toys son capaces de hacer con los niños algo similar a lo que hacemos cada día con ‘Ok Google’ o ‘Siri’.

Los juguetes pueden conectarse a otros dispositivos mediante comunicaciones inalámbricas y recogen datos para el análisis y desarrollo de tecnologías de voz. Así como utilizar nuevas tecnologías de reconocimiento para conseguir interactuar con los niños respondiendo a sus instrucciones o imitando sus movimientos. Sin ninguna duda, estos juguetes innovadores están enfocados en una generación completamente digital. Van acorde al mundo que vivimos.

La idea de estos es encontrar el vínculo entre el mundo tradicional y el digital. La esencia del juguete tradicional mediante las innovaciones que ofrece el mundo digital. Son un nuevo método para que los niños puedan ‘vivir’ nuevos mundos que les permitan estimular la imaginación. El hecho de transformar los juguetes físicos, convencionales, en inteligentes hace que los niños estimulen la curiosidad. Hace años hacíamos un puzzle y te ilusionaba el hecho de completarlo y ver la imagen que se formaba. Imagínate ahora cuando lo consigas y se convierta en un puzzle de tres dimensiones. Curioso, ¿cierto?

El Instituto Tecnológico del Juguete (AIJU) tiene como propósito desarrollar estas acciones con fines completamente pedagógicos. Los objetivos científicos son conseguir integrar servicios de Inteligencia Artificial y análisis de datos. Por su parte, la naturaleza de los servicios de la IA que desea desarrollar se basa en chatbots, reconocimiento de voz e imágenes y el análisis de sentimientos y emociones.

Respecto a las innovaciones siempre hay grandes debates. ¿Deberían los niños apostar por este tipo de entretenimiento o tienen que seguir con los juguetes tradicionales? ¿Hay que vincular a los más pequeños al mundo digital desde una edad tan temprana? Es cierto que todo tiene su lado positivo y negativo, pero optar por este tipo de juguetes permite ampliar el abanico de posibilidades a los más pequeños.

Pasan innumerables horas pegados a pantallas y tecnología por todos lados, porque estamos continuamente conectados. Por tanto, será más beneficioso que utilicen un juguete que cuente con una tecnología útil antes que un buscador o que estén pegados a una pantalla. La Realidad Aumentada les puede abrir amplias posibilidades y, de alguna forma, hace que se integren en el mundo digital. Un universo que está en continua actualización y cambio, pero al que debes adaptarte cuanto antes.

Los Smart Toys ayudan también a los padres. Una de las grandes preocupaciones que ha habido siempre es no ser capaces de detectar a tiempo las emociones negativas de los niños. Por ello, el Big Data puede contribuir a ayudar a los más pequeños. Una de las opciones que se desarrolla es implementar chatbots en juegos. De esta forma, se puede interactuar con el niño mediante unas preguntas simples y habituales. El diagnóstico final se emite a los padres para que estos puedan tener toda la información necesaria.

Además, por ejemplo, en la creación de escenarios virtuales, el sistema es capaz de observar si un niño utiliza demasiados tonos oscuros, si las expresiones de los personajes son tristes o cualquier tipo de comportamiento sospechoso. Esto permite detectar a tiempo un posible problema del menor.

  • Problemas de privacidad

Como en todo lo que implica tecnología, existen miedos e incertidumbre respecto a la privacidad. Es primordial saber elegir y ser cautelosos a la hora de comprar un juguete conectado para un menor. En primer lugar, debemos tener en cuenta la edad recomendada para el uso del juguete y reflexionar sobre la función educativa que puede tener, valorando la utilidad de la misma.

Debemos tener la máxima precaución posible y analizar las características de los dispositivos que se ponen al alcance de menores antes de adquirirlos. En ningún caso deben proporcionar al juguete datos que puedan servir para localizar al menor y antes de compartirlos con otras personas o desecharlos, han de tomar precauciones para borrar toda la información que pudiera haber almacenado.

Para poder disfrutar de esta clase de juguetes, se obliga al menor a rellenar una serie de datos. La Comisión Europea ya publicó unas directrices a las empresas de juguetes para limitar la información que recaban de los menores. Por otra parte, no quedan exentos las empresas de ataques por parte de los hackers. Por eso mismo, se obliga a los productores de Smart Toys establecer medidas organizativas y técnicas para garantizar la seguridad del juguete durante todo su ciclo de vida.

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