Impacto del uso de la tecnología en el PIB nacional

Hoy en día cualquier empresa puede realizar videoconferencias, emplea la nube y sus empleados trabajan a cualquier hora y desde cualquier lugar gracias a sus dispositivos móviles. Las compañías vamos poco a poco introduciendo la tecnología digital en nuestro día a día para aumentar nuestra competitividad y eficiencia. Buena estrategia, aunque… ¿demasiado lenta?. El uso intensivo de tecnología digital podría aportar 31.000 millones de dólares al PIB español en 2020 según el estudio Digital Density Index. Guiding digital transformation de Accenture. El informe coloca a España en el puesto 11 de las 17 economías líderes a nivel mundial y concluye que un mayor uso de las tecnologías digitales podría impulsar la productividad de las 10 economías más importantes del mundo y aportar 1,36 billones de dólares a su producto interior bruto en 2020.

El estudio se basa en el índice de densidad digital de Accenture, una herramienta con la que las empresas pueden hacer mejores inversiones estratégicas a partir de información detallada sobre resultados digitales. Esta carrera hacia la excelencia digital y la atracción de empresas extranjeras es liderada por los Países Bajos. Le siguen Estados Unidos, Suecia, Corea del Sur, Reino Unido, Finlandia, Austria y Australia. Para obtener esta clasificación, Accenture ha empleado en el cálculo del índice de densidad digital más de 50 indicadores, como el volumen de operaciones realizadas en Internet, el uso de tecnologías cloud o de otro tipo para optimizar procesos, el nivel de conocimientos tecnológicos en una empresa o la adopción de nuevos modelos de negocio digitales en la economía.

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Fuente: Accenture

El índice indica que una mejora de 10 puntos en la densidad digital (en una escala de 0 a 100) a lo largo de cinco años, se traduce en un aumento anual en la tasa de crecimiento del PIB de 0,25 puntos porcentuales en economías avanzadas y 0,5 puntos porcentuales en economías emergentes. El aumento podría oscilar entre 97.000 y 418.000 millones de dólares en economías emergentes como Brasil, India y China.

“A medida que adoptan nuevas tecnologías, las empresas tienen que incluir la densidad digital entre los criterios básicos para determinar dónde ubican sus operaciones, junto con el acceso a recursos naturales, un buen sistema de transporte y la posibilidad de contratar a empleados cualificados”, según Bruno Berthon, managing director de estrategia digital en Accenture Strategy. Los 50 indicadores del índice de densidad digital de Accenture reflejan que la adopción de tecnologías digitales no puede limitarse a un puñado de iniciativas de corto alcance, por bien intencionadas que sean. La competitividad digital exige un amplio programa de actuaciones interrelacionadas por parte de gobiernos y empresas.”

El informe ofrece unas líneas estratégicas de colaboración público-privada para que las empresas puedan conseguir una mayor eficacia digital. Aunque el estudio es de ámbito global y las acciones concretas varían según países, hay cuatro elementos comunes:

  • Creación de nuevos mercados, donde las empresas ofrecen nuevos productos y servicios, llegan a nuevos mercados y desaparecen los límites tradicionales entre sectores. Esto implica que los gobiernos deberían proteger a los consumidores de nuevas amenazas y facilitar al tejido empresarial nuevas vías para abrir y regular los nuevos mercados.
  • Gestión digital de las empresas. Asumir tecnologías digitales es mucho más que implantar un CRM y usar tecnologías de cloud, tiene que ver con reinventar procesos de negocio más que automatizarlos para ganar en eficiencia y productividad.
  • Acceso a recursos. Para fomentar el crecimiento y la innovación, gobiernos y negocios deben usar terrenos, talento, capital, ideas y otros recursos. El Internet industrial de las cosas acelerará aún más la digitalización de cadenas de suministro en las que los objetos interactúen unos con otros y con los humanos para optimizar procesos o crear nuevos e productos y servicios híbridos.
  • Un entorno favorable. La medida en que el entorno político y regulador favorece la adopción de modelos de negocio digitales al tiempo que preserva la confianza entre todas las partes. Además de la extensión de infraestructura como banda ancha, que seguirá siendo importante para la expansión digital, los gobiernos también deben facilitar a los empresarios poner en marcha negocios digitales, mejorar y simplificar el marco regulador del comercio online y offline (que ahora depende en gran medida del entorno digital), dotar a la plantilla y ciudadanos de los conocimientos y habilidades digitales necesarios, y crear un clima de confianza entre empresas, gobiernos y ciudadanos acerca del uso de los datos personales.

Accede al informe completo Digital Density Index. Guiding digital transformation de Accenture

 

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