deberiamos-cambiar-el-sistema-educativo

¿Deberíamos cambiar el sistema educativo para adaptarnos a las nuevas tecnologías y necesidades del mercado laboral?

El mundo de hoy es muy diferente al de hace unos años, y esto se debe en gran medida al avance tecnológico que hemos experimentado. Los teléfonos inteligentes, las computadoras portátiles y las redes sociales son solo algunas de las herramientas que han transformado la forma en que trabajamos, nos comunicamos y aprendemos. Sin embargo, mientras que la tecnología ha evolucionado a un ritmo que asusta, el sistema educativo ha permanecido en gran parte igual, estático. ¿Ha llegado el momento de cambiarlo para adaptarnos a las nuevas tecnologías y necesidades del mercado laboral?

Muchos trabajos que antes requerían habilidades manuales o repetitivas, ahora son los robots los que los hacen con ayuda de la inteligencia artificial, en algunos casos. No obstante, el problema principal se encuentra en que el sistema educativo actual no está preparando a los estudiantes para estas habilidades. Recordaréis que hace unos meses, un profesor en LinkedIn llamado Daniel Arias-Aranda publicó una carta que encendió las redes sociales en la que criticaba la complacencia de nuestro sistema educativo con la escasa y penosa exigencia del mundo académico hacia los alumnos y futuros trabajadores de este país y que cuando salen ahí fuera, al mercado laboral, no tienen ni idea de las nociones básicas de un puesto de trabajo para el que se supone que llevan años preparándose.

Por otro lado, y sin alejarnos demasiado de esta perspectiva, la tecnología ha abierto nuevas formas de aprendizaje que pueden ser mucho más efectivas que el método tradicional de enseñanza en las aulas. Con las herramientas digitales es posible aprender de forma personalizada y a un ritmo que se adapte a las necesidades de cada estudiante, así como acceder a una cantidad ilimitada de recursos educativos online, desde videos de formación hasta cursos universitarios completos en universidades a distancia. O no. Puede que todo esto sea más una ilusión que una realidad inmediata.

Hasta el momento se ha constatado en Suecia que los estudiantes pierden capacidad lectora si se digitaliza al cien por cien su educación de golpe, sin valorar otras opciones menos agresivas y paulatinas en este cambio de paradigma del sistema educativo.

Este hecho demuestra que quizás nuestro sistema educativo (sin compararlo con los nórdicos, claro) no está preparado para acoger una digitalización profunda de la educación donde los libros de texto adornen las paredes mientras las pantallas adoctrinen cabezas. De ahí que quepa cuestionarse si merece la pena cambiar la forma de educar en España para abrir las puertas de par en par a la tecnología sin frenos en las aulas de todo el país.

¿La personalización tiene cabida en nuestro sistema educativo?

Por otra parte, es necesario también plantear la posibilidad de que la tecnología introduzca formas de aprendizaje más efectivas que el método tradicional en el aula como hasta ahora, dado que las herramientas digitales permiten personalizar el aprendizaje y el acceso a recursos educativos a través de Internet, para adaptarse a las necesidades individuales de los estudiantes. Aunque no reemplazan por completo la enseñanza en el aula, la tecnología en el aula debe complementar y mejorar el proceso educativo.

De todas maneras, si quien esté en el Gobierno no planea qué tipo de educación van a recibir los jóvenes, el shock de la sociedad ante la deriva de los estudiantes con la tecnología será patente durante unas cuantas generaciones más, aunque desaparezcan los libros de texto.

Publicaciones Similares

2 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *